Recordando ALTEA
Pablo Zinc Noviembre 13th, 2003
Pues sí… Hoy estaba viendo las fotos que había recibido en los últimos tiempos por internet, y fíjate por donde que he dado con las que reflejan el Mr.Zinc on the street Tour, nuestra particular gira estival.
Todo fue gracias a que, por motivos que no vienen al caso, contábamos con un apartamentillo en Altea (Alicante, España) durante casi un mes (gracias, Nacho!). En esas fechas, el mes de Julio, Jose se encontraba realizando su particular (y muy animada) gira europea, y andaba currando por Berlín. Por eso Nacho y yo nos montamos tristemente sin él (la tristeza se nos pasó un poco cuando empezaron a sonar en el caset los Gov’t Mule ;-), y en cuanto nos dimos cuenta de que estábamos en la carretera de Valencia)… Decía, que me pierdo en rodeos, que nos montamos en el coche de Nacho (que en paz descanse. El coche, digo. Nacho espero que también descanse en paz, porque es bastante de noche cuando escribo esto). Y nos fuimos dejando la ciudad, con mucho bueno delante y mucho bueno detrás, rumbo a Altea.
Y Altea nos recibió con los brazos abiertos, y con mucho calor (siempre mejor que en Madrid, anyway). Y pronto comenzamos a poner en práctica el plan que nos habíamos trazado: ensayar unas horas cada día, y tocar unas horas en la calle, por la tarde-noche.
La verdad es que no fuimos tremendamente estrictos con esa regla… No, no lo fuimos mucho (ante las risas de Carín e Ivan, que eran testigos de cómo nos absorbía la terraza del apartamento, una especie de pliegue espacio-temporal en el que las horas pasaban sin que te dieras cuenta).
Pero curramos. Porque había que cubrir la falta de Jose, ese guitarra incomparable y virtuoso que… bueno, basta ya. El caso es que teníamos que reestructurar nuestro repertorio para dos, concretamente para uno y medio, porque conocida por todos es mi poca habilidad para tocar la guitarra con los muñones… Pero mejoré, mejoré (lo cual no era tan difícil sabiendo de dónde partía), y pronto fuimos capaces de tocar horas y horas seguidas en la calle sin demasiadas repeticiones.
Bueno, se repetía lo que gustaba:
el “Deal” de los Greateful Dead, el “Love is a good thing” de Sheryl Crow, el “Someday the sun won’t shine for you” de los Jethro Tull… y ya no recuerdo qué más…
Por cierto que, importantísimo, he de dejar constancia de que donde más a gusto nos encontramos fue en el paseo frente a la playa de Alfaz del Pi (al ladito de Altea. De hecho, se puede hacer andando, cosa que hacía algunas mañanas o noches). Ese público caluroso, generoso y rumbero, que se quedaba con nosotros cantando, bailando, o simplemente disfrutando (y algunas veces las mujeres de Alfaz, benditas sean, nos ponían muy difícil eso de concentrarse -¿verdad, smiling girl?-).
El caso es que a las dos semanas (que ni siquiera llegaban) tuvimos la cara de conseguir un concierto en un garito de guiris (suena bien eso de “garito de guiris”… Quiero decir un bar-terraza del paseo de la playa de Altea, en el que el público eran fundamentalmente ingleses, alemanes y tal…). Y lo dimos, lo dimos. Ahí tenéis el cartel y un par de fotos, cortesía como todas del gran Borja, que por aquellos entonces nos visitaba durante unos días. Tuvimos un público excepcional, en especial los invasores de los madriles: Evita, Piluca, Olga, y Borja)
> Para curiosos, el repertorio (que incluía grandes novedades respecto al habitual):
- Flake (Jack Johnson)
- Wild Horses (Rolling Stones)
- Hound Dog (Elvis)
- Ain’t no sunshine (Bill Withers)
- The way young lovers do (Van Morrison)
- Wake away (Ben Harper)
- Deal (Greatful Dead)
- You’ll have to hide your love away (Beatles)
- Love is a good thing (Sheryl Crow)
————
Instrumental (Nacho) - Message in a Bottle (Police)
- Someday the sun won’t shine for you (Jethro
Tull) - I will survive (R.Flack)
- Baby one more time (sí, la de Britney Spears. Y molaba cómo la cantaba Nacho
) - For what that’s worth (Buffallo Springfield)
- Fields of joy (Lenny Kravitz)
- Sweet Home Alabama (Lynryrd Skynryrd)
————- - Across the Universe (Beatles)
- Spider & the fly (Rolling Stones)
- Daughter (Pearl Jam)
- Under the Bridge (Red Hot Ch.Pps.)
- She talks to angels (Black Crows)
- Summertime (Gershwin)
- Hit the Road Jack (Ray Charles)
- Stairway to Heaven (Led Zeppelin)
(y creo que hicimos de bis un Hoochie Coochie Man, de Muddy Waters -bueno, de Willie Dixon-, pero no estoy seguro ya…)
Pues sí, pues sí, dimos un concierto. Y entonces vino Jose, que por fin habia regresado de comer salchichas y beber cerveza, y se puso nada más llegar manos a la obra… quiero decir que nos fuimos a la playa de Calpe para celebrarlo…
Bromas aparte, ya nos quedaba poco tiempo, pero el suficiente como para que volviéramos a disfrutar, esta vez los tres juntos, de la vista del mar en Alfaz del Pi mientras tocábamos (esa foto de abajo es lo que veíamos).

Y nos volvimos muy contentitos, la verdad, y bastante curtidos. Habíamos ampliado repertorio a lo bestia, y habíamos estado haciendo eso que tanto nos gusta: tocar.
Terminaré con una canción que nunca será canción (porque sólo me gusta a mí - suele pasar-), pero que quedará como homenaje a esos días tan inolvidables:

ALTEA
Sonríen
los músicos callejeros
al ver pararse a la gente
al escuchar sus aplausos
al chispearles monedas
que nunca nos harán ricos
¿y cómo explico
que dejé todo
y me vine
a Altea?
a perder la voz cantando
a arar sin piedad mis dedos
a recoger de la calle
cada detalle
para guisarte
una cancioncilla
que recuerda todas las horas
en la espiral de la terraza
Hulk, Iron Man, ¡vaca sagrada!
¡Que ni mil baños de luna
sobre las piedras
harán que se pierda
el espíritu
Hacendado!
y la Cuesta de las Narices
para tomarse unas copas
subirse en unos tacones
hacer escalada
(quién nos mandaría!)
en una pirámide-
enredadera
Nos piden una de Enrique
Iglesias, Café Quijano
(ahí se les ha ido la mano:
ya sólo falta el Aserejé
y la Macarena)
¿y nos ofrecen drogas?
¡Si son ellos los más
fumados!
Nosotros seguimos tocando
un blues, un love is a good thing
(Sheryl Crow siempre ganadora)
Y si no nos hacen caso
no nos detenemos
¡Estaría bueno!
Que a fin de cuentas
nos va la
marchuqui
de músicos callejeros
que ven pararse a la gente
y sonríen al escucharles
aplaudir y felicitarles
y si se van más contentos
se acaba el cuento
con final feliz
Y vuelta a Madrid
y vuelta a Madrid
y vuelta a Madrid…
Escribió: Pablo Zinc…












